Ubicado a tres kilómetros al sur de Andalgalá, Huaco creció alrededor del ferrocarril Belgrano (punto Terminal del ramal). Su actividad más importante es la cría de ganado caprino, ovino y de aves de corral. Sobresale también por la belleza de la capilla de San Isidro Labrador. Además posee un pequeño aeródromo.
Fundado en noviembre de 1720 y a 288 años del trascendental evento, sus habitantes se preparan para la celebración.
PASOS EN LA HISTORIA
La creación de este distrito tuvo sus orígenes con los primeros pobladores, que fueron los indios Mallis y Pilciao, luego de la expatriación hacia otras provincias del país de las cuales la más cercana fue la provincia de la Rioja.
Estos indios Mallis y Pilciao, al haberse diseminado por todo el país y habiendo sufrido inclemencias en sus vidas, no pudieron regresar a su natal Andalgalá, a excepción de los provisoriamente establecidos en la rioja, quienes a través de poder elegir a donde establecerse decidieron regresar a sus tierras.
Fue en esta oportunidad que al llegar no tenían mas su lugar de residencia y debieron establecerse en un sitio mas al sur de el lugar que ocupaban (Malli) anteriormente, razón por la cual quedó establecida otra comunidad en el ya existente Andalgalá (denominado Guaco).
HUACO O GUACO: etimológicamente, la raíz Hua existe en todos estos idiomas, si bien no se puede fijar aún su valor léxico, que en quichua podría ser prole o algo que se le parezca y en cacán esta y otra cosa. En cacán Co, sería agua y quedaría el agua de Hua.
ALGUNOS PERSONAJES:
Dn. Felipe de Albornoz
Dn. Juan Chelemin
Pedro Chamigo (el falso Inca)
Presbítero Bartolomé Olmos y Aguilera
Dn. Adolfo Carranza
Andres Verón (jefe de la estación)
(personal de la estación)
Nieva Alfredo Leon
Álvarez Juan Victor
Ramirez Favio Manuel
Álvarez Manuel Martin
Soria Raul Antonio
Antonio Del Señor Acosta (El Loco Avila)
CAPILLA SAN ISIDRO LABRADOR:
Creada en 1.745 y correspondiente al Santo Patrono San Isidro Labrador, es la mas antigua del departamento. Las festividades se realizan cada año en el mes de mayo, el santo es considerado abogado de los agricultores.
jueves, 20 de noviembre de 2008
martes, 16 de septiembre de 2008
NO OLVIDAR
NO OLVIDAR
Dentro de un baúl del tiempo guardo mi secreto
Es el tiempo de todos, todos lo que aún recuerdo
Recuerdo al Tuste, con su bandoneón a cuesta
Las manos engrasadas, de huesos de chancho que cargaba
Entiendo de las borracheras del aún doctor Aibar
Con el frizer lleno, a Huaco siempre pasa
El doctor Moran, doctor en serio, de esos que Vivian,
Hasta para que vivan los chuecos
Ahí nomás y serquita el doctor ovejero
Tallador de tiempo completo pero con un poco de sueño
No habría legislaciones, sin don Agustín Cata,
Y si de quórum se trata, Pepe Roldan completaba
Era invitado y sin tarjeta, a todas las fiestas del pueblo
Con el bombo y el tango a cuesta, Pió Cecenarro y compañeros
Indio I`piedra le decían y el dulce de lima prefería
Cutino el indio de la comparsa, te recuerdo aquí en mi casa
Como pegado al lomo del burro y no me acuerdo que camine
Don pingüino que aún vive desde aquí yo lo saludo
Ahí van las tres Marías la que se de vuelta es la mía
Y revoleando una bolsa Fisher nos decía
De cuidados especiales era el verdor de la plaza
Que a fuerza de varilla don Jeshula sostenía
Solo cuando terminaban los bailes, a mal paso Tato se iba,
Por la vereda de mi casa a las señas,
Que se yo que me decía.
Son recuerdos de la infancia que resuenan en mi mente y sin afán de ofenderle le cuento para que se acuerde
Autora: Maria de los Ángeles Marquez
Dentro de un baúl del tiempo guardo mi secreto
Es el tiempo de todos, todos lo que aún recuerdo
Recuerdo al Tuste, con su bandoneón a cuesta
Las manos engrasadas, de huesos de chancho que cargaba
Entiendo de las borracheras del aún doctor Aibar
Con el frizer lleno, a Huaco siempre pasa
El doctor Moran, doctor en serio, de esos que Vivian,
Hasta para que vivan los chuecos
Ahí nomás y serquita el doctor ovejero
Tallador de tiempo completo pero con un poco de sueño
No habría legislaciones, sin don Agustín Cata,
Y si de quórum se trata, Pepe Roldan completaba
Era invitado y sin tarjeta, a todas las fiestas del pueblo
Con el bombo y el tango a cuesta, Pió Cecenarro y compañeros
Indio I`piedra le decían y el dulce de lima prefería
Cutino el indio de la comparsa, te recuerdo aquí en mi casa
Como pegado al lomo del burro y no me acuerdo que camine
Don pingüino que aún vive desde aquí yo lo saludo
Ahí van las tres Marías la que se de vuelta es la mía
Y revoleando una bolsa Fisher nos decía
De cuidados especiales era el verdor de la plaza
Que a fuerza de varilla don Jeshula sostenía
Solo cuando terminaban los bailes, a mal paso Tato se iba,
Por la vereda de mi casa a las señas,
Que se yo que me decía.
Son recuerdos de la infancia que resuenan en mi mente y sin afán de ofenderle le cuento para que se acuerde
Autora: Maria de los Ángeles Marquez
CARRERAS CUADRERAS
CARRERAS CUADRERAS DE MALLI 2º
Los domingos en Andalgalá la gente busca salir de casa y hacer actividades que nada tengan que ver con la rutina diaria. Algunos van de paseo, otros hacen deportes y otras tantas actividades que Andalgalá ofrece. O bien se disponen a un día de relajación. Dentro de las actividades recreativas y un tanto deportivas esta ubicada la de las carreras cuadreras, que se realizan tanto en el distrito de Malli 2º, como en el distrito Chaquiago, ambos ubicados en puntas extremas del centro cívico de la ciudad de Andalgalá.
Hablar de las cuadreras es hablar de historia del lugar, ya que la cancha de carreras ubicada en el distrito de Malli 2º fue creada en la década del 60, que en sus comienzos estaba construida con unas gateras de palo. Una década después se hicieron las que hoy existen. En el departamento de Belén.
En esos años, la gente que se dedicaba a la crianza de caballos pura sangre, conformaron una comisión para organizar las carreras, las cuales después de algunos años dejaron de llevarse a cabo, a raíz de distintas problemáticas, y que hoy en el año 2008 han vuelto a resurgir para mantener una parte de la tradición de nuestro pueblo.
“El saber de nuestro pueblo” estuvo participando de las mismas. He aquí el relato de una competencia de esas.
Perdida en medio del campo y tratando de buscar una salida, encontré, y de pura casualidad nomás, una muchedumbre de gente que bordeaba dos alambrados paralelos, y gritaban desaforados frases como ¡cincuenta a Choya! ¡Pago los cincuenta al zaino silla verde!. Pronto me di cuenta que se estaba apostando, y al asomarme comprendí que se trataba de una carrera de caballos. Prestos a largar, estaban dos cuadrúpedos un poco sedientos que paseaban al son de las apuestas para demostrar sus virtudes o defectos que todos sabían detectar. Febo calentaba, y bastante, la cabeza de uno cuantos copiaos de mas y desvelados que se paseaban de un lado a otro comprando una cervecita o un tintito para refrescar la tarde. La autoridad policial inhibía a los actos del alcohol que no se dejaban ver. Don Gomes practicaba a esa hora el arte de dormir parado mientras algunas mujeres con sus pequeños hijos mateaban bajo la sombra de algún árbol que en otra oportunidad un borracho abría utilizado de baño. Sin saber como era el asunto algunos de prepo me agarraron de tenedora (tener la plata de los dos apostadores) cuestión que me tentó a apostar a mi también. Tuve que entregar todo y con eso les digo lo que pasó, la carrera largó y los choyanos se llevaron la victoria que al mismo tiempo los jueces de línea asentían. Era un trajín de billetes que en un rato se ordenó, mientras se anunciaba ya la última carrera. Eran serca de las siete de la tarde y el sol ya anunciaba que se estaba retirando y que todos debían hacer lo mismo. La cantina que estaba a cargo de los chaquiagueños en esta oportunidad, ya se estaba desabasteciendo y los concurrentes de a poco se iban largando, para así dar fin a la jornada dominguera.
Autor: Maria de los Ángeles Marquez
Los domingos en Andalgalá la gente busca salir de casa y hacer actividades que nada tengan que ver con la rutina diaria. Algunos van de paseo, otros hacen deportes y otras tantas actividades que Andalgalá ofrece. O bien se disponen a un día de relajación. Dentro de las actividades recreativas y un tanto deportivas esta ubicada la de las carreras cuadreras, que se realizan tanto en el distrito de Malli 2º, como en el distrito Chaquiago, ambos ubicados en puntas extremas del centro cívico de la ciudad de Andalgalá.
Hablar de las cuadreras es hablar de historia del lugar, ya que la cancha de carreras ubicada en el distrito de Malli 2º fue creada en la década del 60, que en sus comienzos estaba construida con unas gateras de palo. Una década después se hicieron las que hoy existen. En el departamento de Belén.
En esos años, la gente que se dedicaba a la crianza de caballos pura sangre, conformaron una comisión para organizar las carreras, las cuales después de algunos años dejaron de llevarse a cabo, a raíz de distintas problemáticas, y que hoy en el año 2008 han vuelto a resurgir para mantener una parte de la tradición de nuestro pueblo.
“El saber de nuestro pueblo” estuvo participando de las mismas. He aquí el relato de una competencia de esas.
Perdida en medio del campo y tratando de buscar una salida, encontré, y de pura casualidad nomás, una muchedumbre de gente que bordeaba dos alambrados paralelos, y gritaban desaforados frases como ¡cincuenta a Choya! ¡Pago los cincuenta al zaino silla verde!. Pronto me di cuenta que se estaba apostando, y al asomarme comprendí que se trataba de una carrera de caballos. Prestos a largar, estaban dos cuadrúpedos un poco sedientos que paseaban al son de las apuestas para demostrar sus virtudes o defectos que todos sabían detectar. Febo calentaba, y bastante, la cabeza de uno cuantos copiaos de mas y desvelados que se paseaban de un lado a otro comprando una cervecita o un tintito para refrescar la tarde. La autoridad policial inhibía a los actos del alcohol que no se dejaban ver. Don Gomes practicaba a esa hora el arte de dormir parado mientras algunas mujeres con sus pequeños hijos mateaban bajo la sombra de algún árbol que en otra oportunidad un borracho abría utilizado de baño. Sin saber como era el asunto algunos de prepo me agarraron de tenedora (tener la plata de los dos apostadores) cuestión que me tentó a apostar a mi también. Tuve que entregar todo y con eso les digo lo que pasó, la carrera largó y los choyanos se llevaron la victoria que al mismo tiempo los jueces de línea asentían. Era un trajín de billetes que en un rato se ordenó, mientras se anunciaba ya la última carrera. Eran serca de las siete de la tarde y el sol ya anunciaba que se estaba retirando y que todos debían hacer lo mismo. La cantina que estaba a cargo de los chaquiagueños en esta oportunidad, ya se estaba desabasteciendo y los concurrentes de a poco se iban largando, para así dar fin a la jornada dominguera.
Autor: Maria de los Ángeles Marquez
lunes, 15 de septiembre de 2008
miércoles, 3 de septiembre de 2008
Niños escritores de Andalgalá
Una puerta al pasado
Para conocer mejor Andalgalá, la perla del oeste catamarqueño, te invita a recorrer su historia. Una historia llena de las huellas de los aborígenes diaguitas.También llamados calchaquíes, los diaguitas habitaban los cerros y valles del noroeste argentino. Se organizaban en tribus y eran gobernados por un cacique. El más conocido fue don Juan Calchaquí.
Adoraban muchos dioses: el sol, el trueno, el rayo y la pachamama. Los sacerdotes también eran médicos y cuando alguien fallecía, después de la ceremonia de entierro, se quemaba su casa para que el alma del difunto no regresara. Hablaban el idioma Kakán, que hoy se ha perdido. Eran muy buenos artesanos. Se destacaban pos sus piezas de cerámica: ollas, cántaros y vasijas. También, por las urnas funerarias en las que enterraban a sus muertos. Cultivaban la tierra y tenían un sistema de riego por canales. Criaban llamas y alpacas. Eran muy buenos músicos. Tocaban pingollos y cornetas. Además, utilizaban la flauta de pan y de madera. Vestían túnicas o camisas largas y calzaban ojotas de cuero. Vivían en casa cuadradas de piedra y con techos de paja. Como arma usaban el arco y la flecha y combatían de pie. Hoy todavía se pueden encontrar rastros de los primeros habitantes de nuestras queridas tierras.
Datos: Carla Fair Rija
Niños escritores de Andalgalá
martes, 2 de septiembre de 2008
Niños escritores de Andalgalá
ANDALGALÁ
Es mi pueblo encantador por sus costumbres tan provincianas como tomar mate cebado, comer dulce de membrillo asado. Está rodeado de montañas, ríos y arroyos. Todo esta lleno de plantas: algarrobos, espinillos, retamas, tuscas, mistoles, jarilla, tunas y cactus. Nosotros podemos disfrutar de la naturaleza: de los árboles y ríos para refrescarse en verano.Además, quienes nos vistan pueden adquirir artesanías y productos regionales de calidad. Recomendamos, sobre todo, el aceite de oliva de primera prensada y el dulce de membrillo. Los amantes del folklore, en enero, pueden disfrutar del Festival Nacional del Fuerte.
Es muy importante la actividad minera y no queremos dejar de mencionar que en nuestro pueblo se encuentra la reserva de rodocrosita más importante del mundo y que nosotros llamamos “Rosa del Inca”
Ojalá que quienes no conocen nuestro pueblo vengan a visitarlo.
Por Daniela Sacaba, Franco Ramos, Araceli Flores y Daniela Valdez.
Niños escritores de Andalgalá
viernes, 29 de agosto de 2008
DISTRITO DE VILLAVIL


Dentro de los 11 distritos que componen el departamento de Andalgalá, se encuentra Villavil. Distante 8 km. Del centro cívico de la ciudad. Está situado en las márgenes del Río del mismo nombre, surcados por cadenas precordilleranas que corren por ambos perfiles, separado por quebradas y llanuras.
Villavil proviene del vocabulario aborigen que da nombre al lugar.
Etimológicamente: Vil- lugar o pueblo y Villa viene de huilla y simboliza liebre. Por lo tanto el significado del nombre Villavil alude a lugar o pueblo de la liebre.
VILLAVIL: CONTEXTO SOCIO-ECONOMICO Y CULTURAL
En este distrito los Diaguitas desarrollaron una industria cerámica de gran calidad y belleza. Fabricaban piezas de uso domestico utilitario como pucos, ollas, jarros, cananas y tinajas, y otras de carácter ceremonial como las famosas urnas funerarias que servían para enterrar los párvulos y jefes tribales. Su industria lítica era variad: morteros, hachas, cuchillos, raspadores, punta de flecha y mascaras de piedra que usaban en practicas rituales y constituyen hoy piezas de gran valor museístico. Los muertos se enterraban en tumbas aisladas o en cementerios comunales, con ofrendas. Los niños muertos se enterraban directamente en el suelo, algunas veces en posición extendida.
En la población indígena, la subsistencia se basó en la agricultura, siendo uno de los principales productos el maíz, aunque no se descarta la importancia de la papa y el zapallo.
Por otro lado se complementaba la alimentación con una significativa recolección de especies del campo, entre otras, la algarroba, mistol, chañar, como así también la miel.
La ganadería fue una actividad importante para la producción de carne como de lana, tal cual lo demuestran los numerosos elementos arqueológicos, no solo los huesos de camélidos encontrados en las excavaciones, sino también los elementos de hilar. Además se obtenían de estos animales huesos para confeccionar puntas de proyectiles.
Estas comunidades realizaron innumerables obras de construcción en las que se pueden encontrar terrazas, andenes y canchones de paredes de piedra, que creaban superficies planas y frenaban la erosión de los suelos.
Los diaguitas tenían ideas religiosas de carácter naturalista. Consideraban el sol como el Dios más importante, el trueno y el relámpago como divinidades menores. En sus festines, los hechiceros y chamanes, cuya función era muy venerada, consagraban al sol la cabeza de un venado cubierta de flechas, pidiéndole fertilidad para sus tierras y untaban a los circunstantes con la sangre del animal. En este mismo sentido los Diaguitas tenían símbolos representados en la cerámica, caso de la cruz y del sapo que se invoca para obtener el beneficio de la lluvia.
Cabe destacar que los aborígenes dejaron su sello personal en la cultura villavilista, que recibió influencia y se reflejó en lo social económico y cultural.
La capilla del lugar responde a la veneración de Santa Gertrudis, creada en 1946. En 1880 según relatos de pobladores, aseguran que se construyó una emita bajo la advocación de la misma santa. Dicha construcción fue arrasada por una creciente.
La población: según relevamiento del año 2004 Villavil cuenta de 110 habitantes.
Los organismos y servicios públicos con que cuenta este distrito son: delegación municipal, posta sanitaria, cementerio. Luz eléctrica, agua potable, TV por sistema de cable, telefonía pública y móvil y transporte urbano.
Minería: según relato de habitantes del lugar se sostiene que minerológos a través de estudios, pudieron demostrar que en este distrito existen de forma diseminada, minerales como oro, rodocrocita y otros de menor valor económico.
Actualmente se explota una cantera de piedra fluorita en sus 5 variedades y otra de piedra laja, esto en los cerros y lomadas adyacentes.
LEYENDA
EL SOCAVÓN DE VILLAVIL:
Por Ana Maria Sacchetti de Larcher
Es común escuchar relatos sobre los tesoros indígenas y la avaricia de los españoles. Este es uno más.
Cuando Francisco de Nieva y castilla levantó el Fuerte de Andalgalá, ya estaba avecinando en Julumao don Antonio de Iriarte. Uno de sus segundones, de apellido Maldones, estaba encargado de los labrantíos que habían empezado a hacer para aprovechar las aguas del Río Villavil.
En sus andanzas, se granjeó la simpatía de dos indios jóvenes que estaban a su servicio y en los primeros intentos de comunicación, más por señas que por palabras que todavía no compartían, se enteró de que por allí había una mina de oro. Eso fue suficiente para que el españolito se hiciera la película, aunque en ese entonces habría sido más adecuado decir la fábula.
Usando la fórmula archi conocida en todas estas historias, regalar chafalonías, Maldones al fin consiguió que los naturales lo llevaran al sitio del “tapao”. Un socavón bajaba hacia el interior de la montaña, por unas escaleras labradas en la roca. A bastantes metros empezó a refulgir el mineral. Cuando pudo entenderse mejor, supo que solo los dos indios sabían de la existencia del tesoro, porque ellos habían explorado por sí solos la mina abandonada y tuvieron la suerte de destapar estas nuevas vetas.
No pasó mucho tiempo y Maldones, valiéndose de intrigas, hizo que a los indios los llevaran a trabajar a otra merced, situada en la Rioja, de donde no volvieron más. Pero, aunque pensó que le quedaba para el solo el tesoro del socavón, su desconocimiento de las serranías no le permitió encontrarlo por mucho tiempo. Cuando por fin lo halló, luego de una agotadora y escabrosa búsqueda, lo marcó con piedras, pero luego lo volvió a perder.
Y así pasó su larga vida, caminando por las serranías días y días, hasta agotarse. Cuando por fin encontraba la bocamina, la marcaba y volvía al poblado para buscar los pertrechos necesarios y sacar el oro. Pero siempre ocurría lo mismo, por más que tomaba todos los recaudos para orientarse, volvía al mismo sitio y ya no la encontraba. En los últimos años de su vida empezó a contar de su supuesta mina de oro y muchos lo tomaban por loco.
Maldones se murió muy viejo, pero la creencia en la existencia de la mina perduró hasta hoy en día. Muchos cuentan que encontraron la boca del socavón de Villavil quebrada arriba, pero cuando vuelven a buscarla ya no la encuentran.
Escuela provincial nº 395 de Villavil: fue creada en 1921. Su primer director fue Don Moisés Arias. En 1954 y luego de haber pasado por otros domicilios, se establece en el edificio en el que hoy funciona. En 1978 todas las escuelas que pertenecían a la nación pasan a depender de sus respectivos gobiernos provinciales y la institución recibe el nombre de Escuela Provincial nº 395 de Villavil. Al cumplir las bodas de diamanteen 1996 a través de una petición realizada por la comunidad de Villavil, se impone el nombre de María del Rosario Carrizo. Destacada deportista del paracaidismo, nacida en este distrito.
Villavilistos sobresalientes:
Maria del Rosario Carrizo
Rosa Moreno-coplera
Marcela Moreno-artesano
Roberto Ramos-artesano
Ilario Romero-artesana
Los de Villavil-artistas
Villavil proviene del vocabulario aborigen que da nombre al lugar.
Etimológicamente: Vil- lugar o pueblo y Villa viene de huilla y simboliza liebre. Por lo tanto el significado del nombre Villavil alude a lugar o pueblo de la liebre.
VILLAVIL: CONTEXTO SOCIO-ECONOMICO Y CULTURAL
En este distrito los Diaguitas desarrollaron una industria cerámica de gran calidad y belleza. Fabricaban piezas de uso domestico utilitario como pucos, ollas, jarros, cananas y tinajas, y otras de carácter ceremonial como las famosas urnas funerarias que servían para enterrar los párvulos y jefes tribales. Su industria lítica era variad: morteros, hachas, cuchillos, raspadores, punta de flecha y mascaras de piedra que usaban en practicas rituales y constituyen hoy piezas de gran valor museístico. Los muertos se enterraban en tumbas aisladas o en cementerios comunales, con ofrendas. Los niños muertos se enterraban directamente en el suelo, algunas veces en posición extendida.
En la población indígena, la subsistencia se basó en la agricultura, siendo uno de los principales productos el maíz, aunque no se descarta la importancia de la papa y el zapallo.
Por otro lado se complementaba la alimentación con una significativa recolección de especies del campo, entre otras, la algarroba, mistol, chañar, como así también la miel.
La ganadería fue una actividad importante para la producción de carne como de lana, tal cual lo demuestran los numerosos elementos arqueológicos, no solo los huesos de camélidos encontrados en las excavaciones, sino también los elementos de hilar. Además se obtenían de estos animales huesos para confeccionar puntas de proyectiles.
Estas comunidades realizaron innumerables obras de construcción en las que se pueden encontrar terrazas, andenes y canchones de paredes de piedra, que creaban superficies planas y frenaban la erosión de los suelos.
Los diaguitas tenían ideas religiosas de carácter naturalista. Consideraban el sol como el Dios más importante, el trueno y el relámpago como divinidades menores. En sus festines, los hechiceros y chamanes, cuya función era muy venerada, consagraban al sol la cabeza de un venado cubierta de flechas, pidiéndole fertilidad para sus tierras y untaban a los circunstantes con la sangre del animal. En este mismo sentido los Diaguitas tenían símbolos representados en la cerámica, caso de la cruz y del sapo que se invoca para obtener el beneficio de la lluvia.
Cabe destacar que los aborígenes dejaron su sello personal en la cultura villavilista, que recibió influencia y se reflejó en lo social económico y cultural.
La capilla del lugar responde a la veneración de Santa Gertrudis, creada en 1946. En 1880 según relatos de pobladores, aseguran que se construyó una emita bajo la advocación de la misma santa. Dicha construcción fue arrasada por una creciente.
La población: según relevamiento del año 2004 Villavil cuenta de 110 habitantes.
Los organismos y servicios públicos con que cuenta este distrito son: delegación municipal, posta sanitaria, cementerio. Luz eléctrica, agua potable, TV por sistema de cable, telefonía pública y móvil y transporte urbano.
Minería: según relato de habitantes del lugar se sostiene que minerológos a través de estudios, pudieron demostrar que en este distrito existen de forma diseminada, minerales como oro, rodocrocita y otros de menor valor económico.
Actualmente se explota una cantera de piedra fluorita en sus 5 variedades y otra de piedra laja, esto en los cerros y lomadas adyacentes.
LEYENDA
EL SOCAVÓN DE VILLAVIL:
Por Ana Maria Sacchetti de Larcher
Es común escuchar relatos sobre los tesoros indígenas y la avaricia de los españoles. Este es uno más.
Cuando Francisco de Nieva y castilla levantó el Fuerte de Andalgalá, ya estaba avecinando en Julumao don Antonio de Iriarte. Uno de sus segundones, de apellido Maldones, estaba encargado de los labrantíos que habían empezado a hacer para aprovechar las aguas del Río Villavil.
En sus andanzas, se granjeó la simpatía de dos indios jóvenes que estaban a su servicio y en los primeros intentos de comunicación, más por señas que por palabras que todavía no compartían, se enteró de que por allí había una mina de oro. Eso fue suficiente para que el españolito se hiciera la película, aunque en ese entonces habría sido más adecuado decir la fábula.
Usando la fórmula archi conocida en todas estas historias, regalar chafalonías, Maldones al fin consiguió que los naturales lo llevaran al sitio del “tapao”. Un socavón bajaba hacia el interior de la montaña, por unas escaleras labradas en la roca. A bastantes metros empezó a refulgir el mineral. Cuando pudo entenderse mejor, supo que solo los dos indios sabían de la existencia del tesoro, porque ellos habían explorado por sí solos la mina abandonada y tuvieron la suerte de destapar estas nuevas vetas.
No pasó mucho tiempo y Maldones, valiéndose de intrigas, hizo que a los indios los llevaran a trabajar a otra merced, situada en la Rioja, de donde no volvieron más. Pero, aunque pensó que le quedaba para el solo el tesoro del socavón, su desconocimiento de las serranías no le permitió encontrarlo por mucho tiempo. Cuando por fin lo halló, luego de una agotadora y escabrosa búsqueda, lo marcó con piedras, pero luego lo volvió a perder.
Y así pasó su larga vida, caminando por las serranías días y días, hasta agotarse. Cuando por fin encontraba la bocamina, la marcaba y volvía al poblado para buscar los pertrechos necesarios y sacar el oro. Pero siempre ocurría lo mismo, por más que tomaba todos los recaudos para orientarse, volvía al mismo sitio y ya no la encontraba. En los últimos años de su vida empezó a contar de su supuesta mina de oro y muchos lo tomaban por loco.
Maldones se murió muy viejo, pero la creencia en la existencia de la mina perduró hasta hoy en día. Muchos cuentan que encontraron la boca del socavón de Villavil quebrada arriba, pero cuando vuelven a buscarla ya no la encuentran.
Escuela provincial nº 395 de Villavil: fue creada en 1921. Su primer director fue Don Moisés Arias. En 1954 y luego de haber pasado por otros domicilios, se establece en el edificio en el que hoy funciona. En 1978 todas las escuelas que pertenecían a la nación pasan a depender de sus respectivos gobiernos provinciales y la institución recibe el nombre de Escuela Provincial nº 395 de Villavil. Al cumplir las bodas de diamanteen 1996 a través de una petición realizada por la comunidad de Villavil, se impone el nombre de María del Rosario Carrizo. Destacada deportista del paracaidismo, nacida en este distrito.
Villavilistos sobresalientes:
Maria del Rosario Carrizo
Rosa Moreno-coplera
Marcela Moreno-artesano
Roberto Ramos-artesano
Ilario Romero-artesana
Los de Villavil-artistas
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